Arranco el calendario amarillento que cuelga de la pared. Es aquel que jamás conseguí colocar derecho, el que contiene días subrayados, páginas arrancadas en el intento de asesinar un día, aquel que agonizaba lento y mugriento. Es aquel que me acompañó y observó, aquel que veló cuando dormía y el que nunca lloró.Si me quisiste alguna vez solo puedo confesarte que yo siempre te odié.
No puedo despedirlo, sólo mirarlo de reojo mientras lo arrugo y arrojarlo a la papelera en un descuido, donde le depara un adiós perpetuo. Donde su condena será convivir con las sombras y el olvido.
Si camino hacia atrás, sobre pasos que ya me resultan lejanos, me tambaleo hacia los lados con el riesgo de chocar y rasgarme la piel. Es por eso que emprendo la marcha hacia el sol y me ajusto la sonrisa.
Coloco un nuevo calendario, aunque aún no llegó el momento. Pero el deseo es tan ferviente que no puedo esperar, ya perdí la paciencia hace tiempo, en alguna estación.
Y me resulta raro clavarte allí sonriente y fijando tu mirada en la mia. Y tu imagen es tan nítida que hasta me asusto , pero a la vez me alegro.
me sorprendo soñándote después de acostumbrarme a la soledad y su tormentosa compañía.
Y al colocarlo me invade la calma, porque en un gesto inútil parece que estuviera obteniendo el antídoto milagroso que cura el dolor. Parece que pasar página fuera fácil y que jamás volverás...
Y limpio los cristales opacos buscando hallar la luz que entre medio del todo y de la nada me descubrí pensandote, de nuevo...

1 comentario:
io iual te quiero vale ^^
haaarto :)
nos vemos :)
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