El rencor, el miedo, la angustia...todas juntas y una a la vez.
Tengo miedo...mucho miedo.
Quiero sacarlo de donde quiera que este y que al fin me deje en paz.
Extirparte de mi vida, de la misma forma en que llegaste a ella. Rápida y sorpresivamente.
No te conozco ni quiero conocerte. Lo que vi en ti vasto para deslumbrarme y convertirme en un bulto de emociones que aparecen a veces, y que no tienen sentido.
Y una vez, al fin solitaria.
Me sentiré aplastada por mis miedos.
Esos miedos que me desbordan y me hacen pensar en una única solución.
Tenerte conmigo de nuevo, porque aunque lastimera y mediocre, tu compañía también es consuelo.
Pero las sobras aunque logran apaciguarme por un momento, a la larga no me apetecen.
A nadie podrían apetecerle semejantes sobras. Yo no merezco tus restos de amor ni de afecto. No sé si los quiero...pero al menos se que no los merezco. Muy poco para mí.
martes, 17 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario